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mi Tristeza

 

tristeza

“Cuando nació mi Tristeza, le prodigué mil cuidados, y la vigilé con amorosa ternura.
Y mi Tristeza, creció como todos los seres vivientes, fuerte y hermosa y llena de maravillosas gracias.
Y mi Tristeza, y yo nos amábamos, y amábamos al mundo que nos rodeaba. Pues mi Tristeza era de corazón bondadoso, y el mío también era amable cuando estaba lleno de Tristeza.
Y cuando hablabamos, mi Tristeza y yo, nuestros días eran alados y nuestras noches engalanadas de sueños; porque mi Tristeza era elocuente, y mi lengua también era elocuente con la Tristeza.
Y cuando mi Tristeza yo cantabamos juntos, nuestros vecinos sentábanse en la ventana a escucharnos; pues nuestros cantos eran profundos como el mar, y nuestras melodías estaban impregnadas de extraños recuerdos.
Y cuando caminábamos juntos, mi Tristeza y yo, la gente nos miraba con amables ojos, y murmuraba con extremada dulzura. Y también había quien nos envidiaba, pues mi tristeza era noble, y yo me sentía orgulloso de mi Tristeza.
Pero murió mi Tristeza, como todo ser viviente, y me quedé solo, con mis reflexiones.
Y ahora, cuando hablo, mis palabras suenan pesadas a mis oídos.
Y cuando canto, mis vecinos no escuchan mis canciones
Y cuando camino solo por la calle, ya nadie me mira.
Sólo en sueños oigo voces que dicen compadecidas: “Mirad, allí yace el hombre al que se le murió su Tristeza.”

Khalil Gibran

 

De nada sirve que viva como un rey inútil
junto a este hogar apagado, entre rocas estériles,
el consorte de una anciana, inventando y decidiendo
leyes arbitrarias para un pueblo bárbaro,
que acumula, y duerme, y se alimenta, y no sabe quién soy.
No encuentro descanso al no viajar; quiero beber
la vida hasta las heces. Siempre he gozado
mucho, he sufrido mucho, con quienes
me amaban o en soledad; en la costa y cuando
con veloces corrientes las constelaciones de la lluvia
irritaban el mar oscuro. He llegado a ser famoso;
pues siempre en camino, impulsado por un corazón hambriento,
he visto y conocido mucho: las ciudades de los hombres
y sus costumbres, climas, consejos y gobiernos,
no siendo en ellas ignorado, sino siempre honrado en todas;
y he bebido el placer del combate junto a mis iguales,
allá lejos, en las resonantes llanuras de la lluviosa Troya.
Formo parte de todo lo que he visto;
y, sin embargo, toda experiencia es un arco a través del cual
se vislumbra un mundo ignoto, cuyo horizonte huye
una y otra vez cuando avanzo.
¡Qué fastidio es detenerse, terminar,
oxidarse sin brillo, no resplandecer con el ejercicio!
Como si respirar fuera la vida. Una vida sobre otra
sería del todo insuficiente, y de la única que tengo
me queda poco; pero cada hora me rescata
del silencio eterno, añade algo,
trae algo nuevo; y sería despreciable
guardarme y cuidarme el tiempo de tres soles,
y refrenar este espíritu ya viejo, pero que arde en el deseo
de seguir aprendiendo, como se sigue a una estrella que cae,
más allá del límite más extremo del pensamiento humano.

Éste es mi hijo, mi propio Telémaco,
a quien dejo el cetro y esta isla.
Lo quiero mucho; tiene el criterio para triunfar
en esta labor, para civilizar con prudente paciencia
a un pueblo rudo, y para llevarlos lentamente
a que se sometan a lo que es útil y bueno.
Es del todo impecable, dedicado completamente
a los intereses comunes, y se puede confiar
en que sea compasivo y cumpla los ritos
con que se adora a los dioses tutelares
cuando me haya ido. Él hace lo suyo, yo, lo mío.

Allí está el puerto; el barco extiende sus velas;
allí llama el amplio y oscuro mar. Vosotros, mis marineros,
almas que habéis trabajado y sufrido y pensado junto a mí,
y que siempre tuvisteis una alegre bienvenida
tanto para los truenos como para el día despejado, recibiéndolos
con corazones libres e inteligencias libres, vosotros y yo hemos envejecido.
La ancianidad tiene todavía su honra y su trabajo.
La muerte lo acaba todo: pero algo antes del fin,
alguna labor excelente y notable, todavía puede realizarse,
no indigna de quienes compartieron el campo de batalla con los dioses.
Las estrellas comienzan a brillar sobre las rocas:
el largo día avanza hacia su fin; la lenta luna asciende; los hondos
lamentos son ya de muchas voces. Venid, amigos míos.
No es demasiado tarde para buscar un mundo nuevo.
Zarpemos, y sentados en perfecto orden hiramos
los resonantes survos, pues me propongo
navegar más allá del poniente y el lugar en que se bañan
todos los astros del occidente, hasta que muera.
Es posible que las corrientes nos hundan y destruyan;
es posible que demos con las Islas Venturosas,
y veamos al gran Aquiles, a quien conocimos.
A pesar de que mucho se ha perdido, queda mucho; y, a pesar
de que no tenemos ahora el vigor que antaño
movía la tierra y los cielos, lo que somos, somos:
un espíritu ecuánime de corazones heroicos,
debilitados por el tiempo y el destino, pero con una voluntad decidida
a combatir, buscar, encontrar y no ceder.

Hoy es el día más hermoso de nuestra vida, querido Sancho;

los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones;

nuestro enemigo más fuerte, el miedo al poderoso y a nosotros mismos;

la cosa más fácil, equivocarnos;

la más destructiva, la mentira y el egoísmo;

la peor derrota, el desaliento;

los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor;

las sensaciones más gratas, la buena conciencia,

el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos,

y sobretodo, la disposición para hacer el bien

y combatir la injusticia dondequiera que esté.

Don Quijote de la Mancha, personaje ficticio de Miguel de Cervantes Saavedra.

Excelentes consejos.

de repente me encontré con un cuadro

cuya especial interpretación compartimos alguna vez aquí en el blog, pero que creo que vale la pena repetir:

Qué importante es no sólo mirar, sino saber ver el mensaje del cuadro, no? Y admirar el original, no tiene precio. Gente, a viajar se ha dicho. Vale la pena.

Paulo Coelho

Paulo Coelho

Con Paulo Coelho me pasa algo raro. Hace muchos años, cuando se “puso de moda” El Alquimista, lo deseché, prejuzgándolo liviano. Años despùés, decidí hojear Veronika decide morir, porque había escuchado que transcurre en Ljubljana.. y me pareció liviano. Años más tarde, cuando ya había empezado a bloguear, decidí leer Como el río que fluye, porque era una obra de no ficción donde P.Coelho describe su proceso de escritura, y me pareció que habría algo que aprender de un escritor de tanto éxito. Me sorprendió. Me hizo agarrar El Alquimista, que me deleitó por la elegancia simple con la que hizo llegar un mensaje profundo a las masas. Hace rato que sigo su blog, y lo disfruto mucho más que sus libros (el último, por ejemplo, no me gustó).

Este fragmento fue publicado hoy:

Manual para subir montañas

1. Escoge la montaña que deseas subir: no te dejes llevar por los comentarios de los demás, que dicen “esa es más bonita”, o “aquella es más fácil”. Vas a gastar mucha energía y entusiasmo en alcanzar tu objetivo, y por lo tanto eres tú el único responsable y debes estar seguro de lo que estás haciendo.

2. Sabe como llegar frente a ella: muchas veces, vemos la montaña de lejos, hermosa, ineresante, llena de desafíos. Pero cuando intentamos acercarnos, ¿qué ocurre? Que es´ta rodeada de carreteras, que entre tú y tu meta se interponen bosques, que lo que parece claro en el mapa es difícil en la vida real. Por ello, intenta todos los caminos, todas las sendas, hasta que por fin un día te encuentres frente a la cima que pretendes alcanzar.

3. Aprende de quien ya caminó por allí: por más que te consideres único, siempre habrá alguien que tuvo el mismo sueño antes que tú, y dejó marcas que te pueden facilitar el recorrido; lugares donde colocar la cuerda, picadas, ramas quebradas para facilitar la marcha. La caminata es tuya, la responsabilidad también, per no olvides que la experiencia ajena ayuda mucho.

4. Los peligros, vistos de cerca, se pueden controlar: cuando empieces a subir la montaña de tus sueños, presta atención a lo que te rodea. Hay despeñaderos, claro. Hay hendiduras casi imperceptibles. Hay piedras tan pulidas por las tormentas que se vuelven resbaladizas como el hielo. Pero si sabes dónde pones el pie, te darás cuenta de los peligros y sabrás evitarlos.

5. El paisaje cambia, así que aprovéchalo: claro que hay que tener un objetvo en mente: llegar a lo alto. Pero a medida que se va subiendo, se pueden ver más cosas, y no cuesta nada detenerse de vez en cuando y disfrutar un poco del panorama de alrededor. A cada metro conquistado, puedes ver un poco más lejos; aprovecha eso para descubrir cosas de las que hasta ahora no te habias dado cuenta.

6. Respeta tu cuerpo: sólo consigue subir una montaña aquél que presta a su cuerpo la atención que merece. Tú tienes todo el tiempo que te da la vida, así que, al caminar, no te exijas más de lo que puedas dar. Si vas demasiado deprisa, te cansarás y abandonarás a la mitad. Si lo haces demasiado despacio, caerá la noche y estarás perdido. Aprovecha el paisaje, disfruta del agua fresca de los manantiales y de los frutos que la naturaleza generosamente te ofrece, pero sigue caminando.

7. Respeta tu alma: no te repitas todo el rato “voy a conseguirlo”. Tu alma ya lo sabe. Lo que ella necesita es usar la larga caminata para poder crecer, extenderse por el horizonte, alcanzar el cielo. De nada sirve una obsesión para la búsqueda de un objetivo, y además termina por echar a perder la escalada. Pero atención, tampoco te repitas “es más difícil de lo que pensaba”, pues eso te hará perder la fuerza interior.

8. Prepárate para caminar un kilómetro más: el recorrido hasta la cima de la montaña es siempre mayor de lo que pensabas. No te engañes, ha de llegar el momento en que aquello que parecía cercano está aún muy lejos. Pero como estás dispuesto a llegar hasta allí, eso no ha de ser un problema.

9. Alégrate cuando llegues a la cumbre: llora, bate palmas, grita a los cuatro vientos que lo has conseguido, deja que el viento allá en lo alto (porque allá en la cima siempre hace viento) purifique tu mente, refresca tus pies sudados y cansados, abre los ojos, limpia el polvo de tu corazón. Piensa que lo que antes era apenas un sueño, una visión lejana, es ahora parte de tu vida. Lo conseguiste.

10. Haz una promesa: aprovechas que has descubierto una fuerza que ni siquiera conocías, y dite a ti mosmo que a partir de ahora, y durante el resto de tus días, la vas utilizar. Y, si es posible, promete también descubrir otra montaña, y parte en una nueva aventura.

11. Cuenta tu historia: sí, cuenta tu historia. Ofrece tu ejemplo. Di a todos que es posible, y así otras personas sentirán el valor para enfrentarse a sus propias montañas.

El Buen Combate es aquel entablado en nombre de  nuestros sueños.  Cuando explotan dentro de nosotros, con todo su vigor, en la juventud, tenemos mucho coraje pero todavia no hemos aprendido a luchar. Después de mucho esfuerzo, hemos aprendido a luchar pero ya no tenemos el mismo coraje para combatir. Por eso, nos volvemos contra nosotros mismos y pasamos a ser nuestro propio peor enemigo. Decimos que nuestros sueños eran infantiles, difíciles de realizar o fruto de nuestra ignorancia de de las realidades de la vida. Matamos nuestros sueños porque tenemos miedo de entablar el Buen Combate.

El primer síntoma de que estamos matando nuestro sueños es la falta de tiempo. Las personas más ocupadas que he conocido en la vida siempre tenían tiempo para todo. Las que nada hacían estaban siempre cansadas, no conseguían realizar el poco trabajo que tenían y se quejaban constantemente de que el día era demasiado corto. En verdad, tenían miedo de enfrentarse con el Buen Combate.

El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas. Porque no queremos considerar la vida como una gran aventura para ser vivida. Pasamos a juzgarnos sabios, justos, correctos en lo poco que pedimos de la existencia. Miramos más allá de las murallas y escuchamos el ruido de las lanzas que se rompen, el olor de sudor y de pólvora, las grandes caídas y las miradas sedientas de conquistas de los guerreros. Pero nunca notamos la alegría, la inmensa alegría que está en el corazón del que está luchando, porque para ellos no importan ni la victoria ni la derrota, importa sólo participar del Buen Combate.

Finalmente, el tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la paz. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. Creemos entonces que ya estamos maduros; abandonamos las fantasías de la infancia y conseguimos realizarnos personal y profesionalmente. Nos sorprendemos cuando alguien de nuestra edad dice que quiere todavía esto o aquello de la vida. Pero en verdad, en lo íntimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrió fue que renunciamos a luchar por nuestros sueños, a entablar el Buen Combate.

Cuando renunciamos a nuestro sueños y encontramos la paz, tenemos un pequeño período de tranquilidad. Pero los sueños muertos comienzan a pudrirse dentro de nosotros e infectan todo el ambiente en el que vivimos. Emepzamos a ser crueles con los que nos rodean y finalmente pasamos a dirigir esta crueldad contra nosotros mismos. Surgen las enfermedades y las psicosis. Lo que queríamos evitar en el combate – la decepción y la derrota – pasa a ser el único legado de nuestra cobardía. Y llega un bello día en que los sueños muertos y  podridos vuelven el aire tan difícil de respirar que pasamos a desear la muerte, la muerte que nos libre de nuestras certezas, de nuestras ocupaciones y de aquella terrible paz de las tardes de domingo.

Cielo e infierno

Un hombre, su caballo y su perro caminaban por un sendero. Al pasar cerca de un árbol gigantesco, cayó un rayo, y los tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había dejado este mundo, y siguió caminando con sus dos animales (a veces a los muertos les lleva un tiempo ser conscientes de su nueva condición…)

La caminata se hacía muy larga, colina arriba, el sol era terrible, y todos terminaron sudados y sedientos. Necesitaban desesperadamente agua. En una curva del camino, avistaron una puerta magnífica, toda de mármol, que conducía a una plaza adoquinada con bloques de oro, en cuyo centro había una fuente de donde manaba un agua cristalina.

El caminante se dirigió al hombre que guardaba la entrada:

Buenos días. ¿Qué lugar es éste, tan bonito?

- Esto es el cielo.

- Pues qué bien que hemos llegado al cielo, porque nos estamos muriendo de sed.

- Usted puede entrar y beber toda el agua que quiera.

- Mi caballo y mi perro también tienen sed.

- Lo siento mucho, pero aquí no se permite la entrada de animales.

Al hombre aquello le disgustó mucho, porque su sed era grande, pero no estaba dispuesto a beber él sólo; dio las gracias y siguió adelante. Tras mucho caminar, ya exhaustos, llegaron a una finca que tenía por entrada una vieja portezuela que conducía a un camino de tierra, bordeado por árboles en sus dos orillas.

A la sombra de uno de los árboles, había un hombre tumbado, con la cabeza cubierta con un sombrero, aparentemente durmiendo.

-Buenos días – dijo el caminante.-Tenemos mucha sed, mi perro, mi caballo y yo.

-Hay una fuente en aquellas piedras – dijo el hombre señalando el lugar -. Pueden beber cuanto les plazca.

El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y mataron su sed. A continuación, regresó para dar las gracias.

-A propósito, ¿cómo se llama este lugar?

-Cielo.

-¿Cielo? ¡Pero si el guarda de la puerta de mármol dijo que el cielo era allá!

-Eso no es el cielo, es el infierno.

El caminante se quedó perplejo.

-¡Pero ustedes deberían evitar eso! ¡Esa falsa información debe causar grandes trastornos!

El hombre sonrió:

-De ninguna manera. En realidad, ellos nos hacen un gran favor. Porque allí se quedan todos los que son capaces de abandonar a los mejores amigos…

Paulo Coelho, en “El demonio y la Srta. Prym”

Valeria dice que se llama “Soy la última persona en este mundo”

Un ganso que picoteaba en una pradera se sintió ofendido por la presencia de un caballo que pastaba cerca, y con acento sibilante así  le dijo:

“Ciertamente soy yo un animal màs noble y perfecto que tú, ya que toda la extensión y rango de tus movimientos está confinado a un solo elemento.”

“Yo puedo caminar sobre la tierra tan bien como tú; poseo, además, alas con las que puedo elevarme por los aires; y, cuando me place, puedo navegar estanques y lagos y refrescarme en sus aguas. Disfruto de  las distintas capacidades de las aves, los peces y los cuadrúpedos.”

El caballo, resoplando en forma desdeñosa, replicó:

“Es cierto que habitas en tres elementos, pero no haces buen papel en ninguno de los tres. Vuelas, es verdad; pero tu vuelo es tan pesado y torpe que no tienes derecho a compararte con la alondra o la golondrina.”

“Puedes nadar por la superficie de las aguas, pero no puedes vivir en ellas como los peces; no puedes procurarte allí tu alimento ni ni puedes surcar las profundidades debajo de las olas.”

“Y cuando caminas, o más bien te contoneas, sobre la tierra con tus anchas patas, estirando el largo cuello y siseando a todo el que pasa, sólo atraes la burla de los que te observan.”

“Admito que sólo estoy formado para moverme sobre la tierra; pero cuánta gracia hay en mi forma! Qué bien torneadas mis patas! Qué bien diseñado todo mi cuerpo! Cuán grande mi fuerza! Qué deslumbrante mi velocidad!”

“Prefiero mucho estar confinado a un sólo elemento, y ser admirado en el mismo, que ser un ganso en los tres elementos.”

En las últimas semanas he pensado varias veces en esta fábula.

Estoy ayudando a mi hijo Leonardo con su adaptación al sistema educativo esloveno. Como cambió del secundario argentino (orientación economía y negocios) a un secundario mucho más parecido a nuestro viejo “Bachillerato Nacional” (se llama “gimnazija”), necesita ponerse a tiro con las materias más técnicas, como matemática, física y química, además de recuperar los contenidos anteriores de materias que nunca había estudiado, como esloveno y alemán.

Para algunas materias hemos recurrido a profesores particulares. Práctica común cuando a algún alumno le “va mal”  en la materia y necesita “nivelar” sus conocimientos para lograr el “mìnimo” aceptable.

Me parece que nuestras escuelas siguen criando gansos. Personas que necesitan alcanzar un promedio aceptable en todas las materias.

Sin embargo, el mundo de hoy ya no premia a las persionas promedio, obreros y profesionales estandarizados, piezas fácilmente intercambiables del engranaje laboral.

El mundo premia hoy a las personas excepcionales, que ejecutan su trabajo en forma apasionada y creativa, con un grado de talento, destreza y experiencia tal que los hace únicos e irreemplazables.

Qué distinto sería el mundo si en las escuelas los alumnos fuesen exigidos en las materias en las cuales tienen más talento, en vez de exigirles más en las que menos rinden. Qué distinto sería el futuro de nuestros hijos si fuese normal y obligatorio ponerle profesores particulares en las materias en las que mejor les va.

foto de Glenn Harper

“Oh, the comfort, the inexpressible comfort of feeling safe with a person, having neither to weigh thoughts nor measure words, but pouring them all out, just as they are, chaff and grain together, certain that a faithful hand will take and sift them, keep what is worth keeping, and with a breath of kindness blow the rest away.”

“¡Que consuelo, qué inexpresable consuelo el de sentirse seguro con alguien, sin tener que calibrar los pensamientos ni medir las palabras, dejándolos salir tal como son, el grano y la paja juntos, en la certeza de que una mano fiel los recogerá y tamizará, sabiendo retener lo que vale conservar, y con un soplo de aliento gentil el resto dispersar.”

Dinah Craik (1826-1887), novelista británica.

Collage Z, por Alejandro RozitchnerLas miradas sociales pueden resultar reveladoras pero son también extremadamente limitadas a la hora de comprender lo fundamental del mundo humano. La vida se vive desde adentro, es siempre la aventura de alguien, y solemos descuidar esa perspectiva con frecuencia. Para pensar la historia es necesario tener la mirada amplia. Pero para hacer la vida propia -y para hacer bien la historia-, es necesario aplicar una mirada más concreta y realista, individual. Esto es necesario incluso para que la historia, que alguna vez será narrada, tenga algo evolutivo que contar.

La hipótesis: si las personas fueran más sabias y plenas también serían más útiles en la producción de felicidad colectiva. La plenitud del individuo genera belleza social. Y más riqueza. Y más bienestar general. El resentimiento y la ideología (plagada de ignorancias) reproducen la amargura social. ¿Acaso todavía no quedó claro?

No nos equivoquemos, buscar el bienestar personal no es un camino para hacerle bien al país. Uno, la persona, el individuo, no es un medio. El intento es el de demostrar precisamente que considerarse un medio no tiene sentido, que es improductivo, que produce desastres. La mayor apuesta es la felicidad personal, y la consecuente sensualidad social de desarrollo y creatividad.

A continuación una serie de premisas orientadoras para ese individuo frecuentemente aplastado por el peso de una visión social inadecuada:

1. No es cierto que quien más sabe, más sufre. El conocimiento y la inteligencia muestran su valor en la realidad que producen. La realidad no es en su fondo la desgracia que gustamos creer. Al tomar contacto con sus verdades profundas lo que se genera no es dolor. Se genera de todo: dolor, placer, deseos, movimientos, experiencias. Sobre todo: acción, batalla por el sentido, ganas de hacer y de logro.

2. No hace falta estar preocupado todo el tiempo. La sensación de preocupación constante es un problema personal, una mala manera de tratar con las ansiedades propias. Es nuestra responsabilidad aclarar la situación y salir de esa emoción: y tomar las acciones que sean necesarias. Se puede pedir ayuda. Se puede ayudar. La preocupación no es sintonía con la realidad, es incapacidad de tratar con ella.

3. Aprender a vivir es aprender a soportar lo indefinido. A vivir se aprende: la vida va enseñando, si uno presta atención. Lo indefinido es lo que se padece, lo que resulta incómodo, aquello que todavía no se entiende o no se puede. Hay que tolerar grandes cantidades de indefinición, de caos, de procesos que suceden según su propio ritmo y no según el ritmo de nuestras necesidades o deseos.

4. Lo problemático es parte de lo real, y no algo que no debiera existir. Tal vez el error central de nuestro pensamiento standard sea la idea de que una existencia como debe ser no tendría que contener problemas o injusticias. Como si la existencia fuera un fenómeno racional y no uno natural. No lo es: los problemas ocupan y ocuparán siempre su legítimo lugar. El tema es qué hacemos nosotros frente a ellos.

5. El despelote de nuestras sociedades no es un defecto. Lo propio de una sociedad, en todas partes del mundo y en todas las épocas de la historia, es ser un núcleo indomable de tensiones cruzadas. Las sociedades no pueden no ser problemáticas y en parte caóticas. La capacidad de una comunidad está en lo que logra hacer con su despelote fundamental. Basta de creer que todo está mal todo el tiempo. Bastante bien funcionan las sociedades teniendo en cuenta que somos tantos viviendo juntos en un espacio acotado.

6. Dos planes vitales básicos, sobrevivir o crecer. Una cosa es hacer pie en lo que uno quiere, y aceptar los desafíos de ir plasmando ese crecimiento, y otra tratar de eludir las dificultades planteadas por nuestros deseos y tratar de sobrellevar la vida como una situación que, bueno, ya va a pasar. Sobrevivir: no hacer olas, evitar despelotes, conformarse. Crecer: ir a por más, desplegarse, tomarse en serio la propia sensibilidad.

7. De las confusiones se sale diciendo qué se quiere. El caos se ordena con el eje del deseo. Ese vector instaura un orden, organiza la experiencia con algún sentido, muestra dónde va cada cosa. No se trata tanto de buscar el camino correcto, hay que buscar el camino propio.

8. La diferencia debe ser expresada, más que respetada. Nos quedamos en la tibieza moralista cuando decimos que las diferencias hay que protegerlas, adoptamos un enfoque temeroso y defensivo. La diferencia es la forma particular de ser uno, y más que respeto pide fuerza y desarrollo.

9. Identidad es deseo. La identidad no es el contexto social, la memoria, ni la historia. Todas esas cosas borran nuestra identidad real y la suplantan por una identidad simbólica, inexistente. Somos lo que queremos. Cada uno está definido por su deseo, por su línea de acción. En esa aparente superficialidad de la piel está ya inscripta la historia, no hay que ir a buscarla otra vez. Está sin ser vista, donde tiene que estar. Y nosotros tenemos nuestra vida a cargo: ¿qué queremos? Soy lo que quiero, lo que me gusta, lo que hago en consecuencia.

10. Entusiasmo es felicidad cotidiana. Todas estas ideas no trazan en lo más mínimo un horizonte pesimista o escéptico, todo lo contrario. El entusiasmo, la posición vital más lograda y plena, feliz y activa, aparece cuando uno instala en su experiencia cotidiana ese eje del querer y del deseo personal. Es lo que nos hace bien a nosotros y es lo que el país necesita que hagamos.

Final: la objeción, desde el punto de vista colectivista, sería que si cada uno hace lo que quiere queda justificado el delito, que todas las barbaridades se legitiman. No es así: no es esta posición un apoyo a las barbaridades kirchneristas, por ejemplo. Es más bien un llamado a poner en marcha otras fuerzas para limitarlas. Y por otra parte: ¿acaso no está lleno de gente que quiere el bien de los demás? ¿No es en el deseo de estos muchos de donde cabe esperar un crecimiento nacional? Soy de esos: buscaremos nuestra felicidad y al hacerlo estaremos participando de la creación de un país mejor. La producción y la riqueza nacen siempre de las ganas de vivir.

Alejandro es filósofo, autor, tipo genial y amigo de la casa. Su blog es www.100volando.net . El collage que ilustra la nota también es de su autoría. Pueden ver más de su arte aquì.

Aclaro  primero que el test no consiste en adivinar qué es un malvavisco, que viene a ser esa golosina esponjosa hecha con azúcar, clara de huevo y gelatina tal vez más conocido por su nombre en inglés – marshmallow.

OK.  “The marshmallow test” es el nombre de un famoso experimento realizado en Stanford en la decada del 70. El mismo consistió en dar un malvavisco a un chico de 4 años, explicándole la siguiente opción: podía comérselo enseguida, pero si esperaba quince minutos sin comérselo, le iban a dar otro malvavisco más.

Este experimento se repitió recientemente… con dos resultados notables:

1. las diferencias entre los chicos que logran esperar hasta que les den el segundo malvavisco, y los que no se aguantan las ganas son muy significativas.

2. Los videos que se obtienen son increíbles.

Cuáles son las diferencias entre los dos grupos de chicos?  Tras catorce años de seguimiento, los experimentadores descubrieron que los impulsivos tenían baja autoestima y umbrales bajos de frustración, mientras que los que habían esperado eran personas socialmente más competentes y con mayor éxito académico. Las diferencias eran notorias en un amplio rango de indicadores, desde el resultado de su test SAT (test de ingreso universitario), pasando por su BMI (índice de masa corporal) hasta el abuso de drogas.

Parece ser que la capacidad de postergar la gratificación en pos de una recompensa futura es clave para el éxito personal. Lo que a todos nos parece lógico e intuitivo… sin embargo, como sociedad nos comportamos en forma cada vez más impulsiva, cortoplacista, impaciente, exigiendo resultados inmediatos y gratificación instantánea.

Otro dato interesante: el test fue repetido recientemente en diferentes partes del mundo – Sudamérica, Norteamérica, Europa, Asia… y en todas partes, el resultado es el mismo: dos terceras partes de los chicos se comen el malvavisco, una tercera espera a conseguir el otro. A la edad de cuatro años, no hay diferencia entre los chicos latinoamericanos y los estadounidenses. Habrá que buscar las causas del atraso en otra parte, entonces.

El fracaso no existe

 Baghavad Gita accord to GhandiEn el Baghavad Gita, importante texto sagrado hinduista y libro de cabecera de Mahatma Gandhi, Khrishna dice:

“En este camino, ningún esfuerzo es jamás desperdiciado, y no existe el fracaso. Aún el más pequeño esfuerzo hacia la conciencia espiritual te protegerá de tu mayor temor.”

Me encanta esta idea.

Si te sientes desilusionado, si tus esfuerzos parecen insuficientes, si te parece que no logras lo que quieres,  recuerda que ni el más pequeño de tus esfuerzos se desperdicia, pues…

Ningún espejo se ha vuelto hierro nuevamente,

jamás un pan se volvió trigo,

nunca una uva madura volvió a ser fruta ácida.

Madura y asegúrate

contra un cambio para peor

y conviértete en la luz.

Rumi, Versos desde el corazón, Masnavi II

El privilegio de una vida es ser quien uno es.

Lo que tienes que hacer es decir “sí” a la vida, “sí” a todo. Participa con goce en las penas del mundo. No podemos curar el mundo, pero podemos decidir vivir en alegría.

Cuando hablamos de arreglar los problemas del mundo, estamos descortezando el árbol que no debemos. El mundo es perfecto. Es un caos. Siempre ha sido un caos. No lo cambiaremos. Nuestro trabajo es enderezar nuestras vidas.

Debemos estar dispuestos a librarnos de la vida que planeamos, para acoger la vida que nos esta esperando. Hay que librarse de la vieja piel para que pueda salir la nueva. Si nos fijamos en lo viejo nos atascamos. Cuando nos aferramos a cualquier forma corremos peligro de putrefacción.

El infierno es la vida secándose.

Al atesorador, al que en nosotros quiere quedarse, aferrarse, debemos matarlo. Si nos estamos aferrando a la forma ahora, no tendremos la próxima forma. No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos: destrucción antes de la creación.

Con la perfección nada puede hacerse.

Todo proceso implica romper algo. La tierra debe romperse para producir vida. Si la semilla no muere no hay planta. El pan resulta de la muerte del trigo.

La vida vive de vidas. Nuestra propia vida vive de los actos de otros.

Si vales la vida puedes tomarla.

Si vivimos en realidad es por la experiencia de la vida, tanto el dolor como el placer.

El mundo es buen oponente para nosotros. Somos buenos oponentes para el mundo. Las oportunidades de encontrar poderes más profundos dentro de nosotros aparecen cuando la vida parece más difícil. Negarse al dolor y a la ferocidad de la vida es negarse a la vida.

No estamos aquí en tanto no podemos decirle “sí” a todo.

El miedo es lo que nos mueve hacia adelante.

Si avanzas por la vida siguiendo tu camino los pájaros te cagarán encima. No te molestes en limpiarte.

Una mirada humorística a tu situación te da distancia espiritual. El sentido del humor te salva.

La eternidad es una dimensión de aquí y de ahora.

Lo divino vive en tí. Vive desde tu centro.

Tu deber auténtico es irte de la comunidad para encontrar tu bienaventuranza. La sociedad es el enemigo, cuando impone sus estructuras sobre el individuo. Sobre el dragón hay muchas escamas. Todas ellas dicen “debes”. Mata al dragón “Debes”. Cuando uno ha matado a ese dragón, uno se vuelve “El Niño”.

Rebelarse es seguir la huella de su bienaventuranza, abandonar la casa, empezar la jornada del héroe, seguir su bienaventuranza. Te sacas de encima el ayer, como la serpiente su piel. Sigue tu bienaventuranza. La vida heroica es vivir la aventura individual.

Nada es seguro si se obedece el llamado de la aventura. Nada es excitante si sabes cual será su resultado. Desoír el llamado significa estancamiento.

Lo que no experimentas positivamente, lo experimentas negativamente.

Entras al bosque, en el punto más oscuro, y no hay sendero. Donde hay camino o sendero, es un sendero ajeno. No estás en tu propio sendero. Si sigues el camino de otros, no realizarás tu potencial.

La meta del viaje del héroe hasta el punto gema, es encontrar esos niveles psíquicos que se abren , abren, abren, y la apertura última del misterio de tu Ser es La conciencia de Buda o del Cristo. Ese es el viaje; de lo que se trata es de encontrar ese punto quieto en tu mente donde todo compromiso se desvanece.

Bajando al abismo es como recuperamos los tesoros de la vida. Cuando tropiezas, ahí está el tesoro. La cueva misma en la que temes entrar resulta ser la fuente de lo que estas buscando. La cosa maldita en la cueva que tanto temes se ha vuelto el centro. Encuentras la gema y ella te lleva.

Si amas lo espiritual no puedes despreciar lo terreno.

El propósito del viaje es la compasión. Cuando has superado los pares de opuestos has llegado a la compasión. El objeto es devolver la gema al mundo, unir las dos cosas. La separación visible en el mundo es secundaria. Más allá del mundo de opuestos hay una invisible, pero experimentada unidad e identidad en todos nosotros. Hoy el planeta es el único “grupo de pertenencia”. Debes volver con la bienaventuranza, e integrarte. El regreso es ver el brillo de todo.

Sri Ramakrishna dijo: “No busques la iluminación si no buscas como un hombre cuyo cabello esta en llamas busca agua”.

Si lo quieres todo, los dioses te lo darán Pero debes estar preparado. La meta es vivir con compostura divina, en pleno gesto de energía, como Dionisios cabalgando el tigre sin ser despedazado. Un pequeño consejo que le daban a un indio americano cuando su iniciación: “Cuando avances en la vida verás un gran abismo. Salta; no es tan ancho como crees”

Reflexiones sobre la vida / Joseph Campbell. Ed Emecé, BsAs, 2001.

Triiibes.com

triiibes_blog_ringToday is the first anniversary  of the private social network Triiibes.com, created by the brilliant Seth Godin, my favorite marketing author. I was fortunate enough  to be invited to participate from the beginnings.

It started as an intellectual adventure of a  social networks newbie, and unexpectedly transformed into a fascinating virtual fair of ideas, dreams, emotions and projects.

Thanks to the incredible atmosphere of trust and camaraderie that Seth created inside Triiibes, now I have virtual friends literally around the world – so strong and deep relations that now some of us are prepared to travel thousands of km only to meet, have a beer, check if we look like the photo of our avatar, and continue talking as we did online.

I did not believe in virtual friendship before – so this is a mystery. Better, it ´s a miracle. Today I suspect that the trick to social networks is  the quality of people that your circle includes. My new rule for Facebook, LinkedIn, Twitter, and any social network: A few friends, but good. People ho share my interests and respect my opinions.

Happy birthday Triiibes.com, and thanks, Seth!

If you click on the logo, you will be magically transported to the next special anniversary Triiibes blog post.

Hoy se cumple un año de la creación de la red social privada Triiibes.com, creada por el genial Seth Godin, mi autor favorito en temas de marketing. Tuve la suerte de ser invitado a participar desde el inicio.

Empezó como una aventura intelectual de un primerizo en redes sociales, y se transformó de forma inesperada en un apasionante feria virtual de intercambio de ideas, sueños, emociones, proyectos.

Gracias a la increíble camaradería y ambiente de confianza que se creó al abrigo de este espacio abierto por Seth, hoy cuento con amigos virtuales en literalmente todo el mundo – relaciones tan fuertes y profundas que ahora estamos dispuestos a hacer miles de km sólo para encontrarnos a tomar una cerveza, verificar si nos parecemos a la foto de nuestro avatar, y seguir charlando tal cual lo hacíamos online. Para mí, que descreía de las amistadas virtuales – esto es un misterio. O más bien un milagro. Hoy sospecho entender que el truco de las redes sociales está en la calidad de gente que las integra. Mi nueva regla para Facebook, Linkedin, Twitter y cualquiera de las redes sociales: Pocos amigos, pero de los buenos. Que compartan mis intereses y respeten mis opiniones.

Feliz cumpleaños, Triiibes.com, y gracias Seth!

Si clickean en el logo, serán mágicamente transportados a otro post sobre este aniversario (en inglés).

realizado por el programa “Paraísos cercanos” de la RTE española.

para verlo, clickear aquí

Dicen que uno a veces necesita de la distancia para evaluar mejor las cosas. Tal vez, pero a veces pueden  discernirse  los problemas de la Argentina en forma certera y punzante, sin tener que salir del país para hacerlo.  Como prueba copio un artículo de mi amigo Alejandro Rozitchner, cuyo contenido y opinión comparto en un 110%. Pueden ver el original aquí.

Alejandro RozitchnerEn el último número de Noticias publiqué este artículo que me gusta mucho. Es, digamos, humorístico, pero también serio:

Compañeros. Hoy tuve que faltar a mi trabajo docente porque se me hacía necesario tomar estas notas antes de ir al gremio. Escribo esto con una gran sensación de alarma y de terror. Ví todo claro en un segundo. Vienen momentos duros. No por la crisis del liberalismo internacionalista, ellos sabrán recomponerse, lamer sus heridas. Algo más profundo se prepara, algo muy bien representado en grupos nacionales de influencia. Sectores con posibilidades de gobernar están empeñados en cambiar las reglas del juego. Pretenden hacer de la Argentina otro país, quitarle su ser nacional profundo. ¡Quieren arrebatarnos nuestra pobreza!

¡Quieren que tengamos dinero y consumamos! Engendran políticas que buscan el desarrollo nacional… ¿A quién conviene este plan siniestro? ¡A ellos, lógicamente! A Estados Unidos, que quiere colocar sus productos y servicios, a las grandes productoras de alimento, a las industrias dedicadas al consumo, que buscan siempre vender más y aumentar sus ganancias. ¿Acaso nos beneficiaría tener la heladera llena, es más, tener heladera? ¿Para qué quieren que comamos y tengamos salud y educación pública, por qué están empeñados en semejante despropósito? ¡Para que trabajemos más y hagamos un país que funcione! De esa forma Argentina estaría integrada al mundo y más empresas podrían hacer negocios con nuestros mercados… No nos dejemos engañar. No podemos permitir otro movimiento de control y represión: ¡queremos seguir en bolas, como quería San Martín, no ser esbirros integrados al sistema! De otra forma, pronto en vez de vivir en nuestras barriadas populares, viviremos en lugares limpios y agradables, casas ordenaditas, como le gustan a la oligarquía nacional.

Llaman seguridad a evitar la muerte por la calle: ¡claro, tienen miedo de que les pase algo! ¿Acaso se preocupan por los necesitados? Fingen hacerlo, pero buscan hacer de nuestra sociedad algo inocuo, quitándole los peligros lógicos de la lucha de clases. ¿Hay que castigar a un muchacho confuso que se le escapa un tiro y mata a un profesional, por un error humano, y encerrarlo, haciéndolo culpable como si fuera un delincuente? ¿No puede un hombre querer llevar comida a su casa, y para eso tomar lo que en realidad le corresponde pero está en manos que ostenta auto, casa, billetera y demás?

Párrafo aparte merece el tema de la salud: ¡quieren además alargarnos la vida! ¡Curarnos de todas nuestras enfermedades habituales, despojándonos de siglos de padecimientos y dolores! No debemos permitir que logren sus objetivos. ¿Qué dirían nuestros padres y nuestros abuelos, si supieran que ya no somos pobres y tenemos cuerpos sanos y fuertes? ¿Reconocerían acaso en nuestra robustez los signos de su raquitismo ancestral? ¿Acaso tenían ellos su dentadura completa? ¿Por qué vamos a tenerla nosotros? ¿Hay necesidad de vitaminas y medicamentos o quieren más bien beneficiar a los nefastos laboratorios internacionales?

Son personajes siniestros, adoradores de los libros, nefastos personeros del culturato, que cultivan en sus universidades de calidad esta ideología del mejoramiento social, organizando verdaderos grupos de choque ideológicos que promueven el bienestar individual. Quieren cambiarnos la cultura, quitarnos hábitos de siglos. Apoyados en el desarrollo de la ciencia y la tecnología, con la que expolían al pueblo de sus legítimos recursos (deteriorando de paso el habitat natural), han logrado aumentar la expectativa de vida de todos nosotros. ¿Lo han hecho para darnos más vida? Eso quieren hacernos creer, para hacernos cómplices de la abundancia que desean y pretenden organizar. Pero no. Jamás. Lo hacen para someternos, para dominarnos y aprovecharse de nosotros. Eso buscan. La ganancia. No como nosotros, que buscamos los ideales más dignos de desamparo, improductividad e ignorancia. Repudiemos su pasión desarrollista, no nos engañarán.

Criminalizan la pobreza, como si estuviera mal ser pobre. No permitamos que el querido ex presidente Kirchner sea avasallado por los grupos de intereses que, por la vía burguesa de la democracia, pretenden eliminar la cultura popular, la enfermedad nacional y el padecimiento latinoamericano. ¡Latinoamérica jamás será feliz ni productiva! ¡No arrancarán a nuestros pueblos de su decisión de lucha, de compromiso con los necesitados! Compañeros. Queremos una vida que merezca ser vivida, no un facilismo superficial. Lucha o muerte, pobreza y dignidad… ¡Comando Retrógrado hacia la Gloria! ¡Desmantelamiento y castigo para el productivato!

Un video inusual

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